Simeone prepara un once impredecible del Atleti para enfrentar al Oviedo

Diego Simeone juega esta noche su partido más complejo de planificar en lo que va de temporada. No hay once claro, no hay jerarquías rígidas y todos los disponibles se han ganado sitio. Las últimas semanas han multiplicado las opciones: Pubill brilló frente al Inter, Raspadori respondió ante el Getafe y Musso sostuvo al equipo en ambos escenarios. El Cholo mira al Oviedo, pero también al calendario: lo que viene es un maratón de altura.
Porque tras cerrar noviembre sin salir de Madrid, el Atlético encadena tres salidas consecutivas que exigen dosis máximas de energía y temple: Camp Nou, San Mamés y Eindhoven. Por eso ni siquiera Oblak, recuperado tras dos entrenamientos, tiene garantizada su presencia en el Tartiere; reservarlo para Barcelona sería lógico. Llorente, lesionado, tampoco está en la ecuación, lo que añade más incertidumbre a un once que muta con cada sesión.
Nahuel Molina aparece como la pieza más segura en el costado derecho, pero el resto de la defensa es una auténtica ruleta. Giménez y Lenglet parten con ventaja, aunque Pubill y Hancko reclaman minutos. Ruggeri, titular fijo en los últimos partidos, puede ocupar el carril zurdo ante la necesidad de controlar el ritmo y cuidar piernas con vistas al duelo frente al Barça. La defensa rojiblanca es un tablero lleno de posibilidades.
El centro del campo también se mueve. Koke podría descansar para llegar fresco al Camp Nou y Cardoso apunta a repetir tras su notable actuación ante el Inter, una recompensa a su resistencia tras tres meses en blanco. Giuliano y Nico González emergen como opciones fiables en los carriles, e incluso Nico podría repetir en la izquierda tras dejar buenas sensaciones en Champions, donde su energía fue clave para sostener al equipo.
En ataque, Simeone tiene pólvora y alternativas. Julián Álvarez es el único perfil realmente fijo y Baena parte con ventaja, pero Griezmann, Sorloth y Raspadori esperan su oportunidad para alterar el plan. La misión es clara: alcanzar la séptima victoria consecutiva y mantener el ritmo de un Atlético que, pese a sus dudas estructurales, vive uno de sus mejores momentos competitivos. El once será una incógnita, pero la ambición no. @mundiario




